Quintana Roo, uno de los estados de México, está experimentando un aumento preocupante en los casos de anorexia y bulimia, trastornos alimentarios que afectan principalmente a jóvenes. Según datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), se han registrado un total de 31 casos en la entidad, con un enfoque significativo en mujeres. Hospitales públicos han brindado atención médica a 23 mujeres afectadas por estos trastornos.
Francisco Javier Lara Uscanga, presidente del Colegio de Médicos de Quintana Roo A.C., hizo hincapié en la importancia de que los padres presten una atención especial a la alimentación de sus hijos, particularmente durante la adolescencia, cuando estos problemas de salud pueden agravarse. La detección temprana desempeña un papel esencial en la prevención de que estos trastornos alimentarios evolucionen hacia estados más graves, ya que pueden desencadenar problemas adicionales, como la depresión, y aumentar el riesgo de suicidio.

Cabe destacar que, en México, se reportan aproximadamente 20,000 casos de anorexia y bulimia cada año, siendo más frecuentes en personas de entre 15 y 19 años. La anorexia implica la pérdida de peso por debajo de niveles saludables, mientras que la bulimia implica episodios de ingesta excesiva de alimentos seguidos de purgas, como el vómito, el uso de laxantes o diuréticos, o la restricción dietética.
Esta situación llama la atención sobre la importancia de la educación y el apoyo temprano para abordar estos trastornos alimentarios y garantizar la salud y el bienestar de los jóvenes en Quintana Roo.

