México enfrenta un aumento en las temperaturas, desatando problemas de salud como golpes de calor, deshidratación y sangrado nasal. Este último, conocido médicamente como epistaxis, se ha vuelto más frecuente con la ola de calor.
La epistaxis afecta principalmente a adultos con hipertensión arterial. El calor extremo provoca la dilatación de los vasos sanguíneos hasta su ruptura, causando el sangrado nasal, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En caso de sangrado nasal, es crucial mantener la calma. Se recomienda inclinar la cabeza hacia adelante, tapar la fosa nasal afectada y presionar durante al menos 15 minutos. Si persiste, buscar atención médica es esencial.
Para prevenir el sangrado durante las olas de calor, es aconsejable protegerse del sol, mantenerse hidratado, consumir alimentos ricos en vitaminas C y K, y evitar la exposición al polvo y la sequedad nasal.

