Simón Levy, exsubsecretario de Turismo federal, ha generado una vez más controversia en redes sociales al anunciar su intención de donar 10,000 casas prefabricadas tipo Vessel provenientes de China a la ciudad de Chetumal, Quintana Roo. Este gesto, que a primera vista parece un acto altruista, ha suscitado dudas y críticas tanto por sus implicaciones logísticas y financieras como por los antecedentes del propio Levy en el ámbito público y privado.
El Anuncio y sus Detalles
A través de sus redes sociales, Levy comunicó:
“Estimada gobernadora @MaraLezama, va un envío de 10,000 viviendas Vessel en donación gratuita para los damnificados de Chetumal. Solamente el estado debe coordinar la importación y entrega puesto que nuestra fábrica en China está comenzando. Lo que necesiten, estamos a la orden”.
Cada casa tiene un costo de 10 mil dólares en China, pero el costo total de traerlas a México, considerando el traslado e importación, asciende a aproximadamente 1,500 dólares por unidad.

La Logística de la Donación
Para transportar las 10,000 casas, se necesitarían 2,500 contenedores, cada uno con capacidad para cuatro casas desarmadas. Estos contenedores llegarían al puerto de Manzanillo, Colima, el principal puerto de carga internacional de México, que juega un papel crucial en el comercio con Asia.
El costo del flete marítimo en la ruta Asia-México es de poco más de 5,000 dólares por contenedor, lo que eleva el costo total del transporte a más de 12.5 millones de dólares. Simón Levy ha estipulado que donará las casas con la condición de que el gobierno de Quintana Roo cubra los impuestos de importación y los costos de traslado, que ascienden a aproximadamente 120 millones de dólares, que equivalen a 1,200 dólares por casa. Esto sin considerar el traslado de Manzanillo a Quintana Roo por vía terrestre, así como el terreno y la cimentación necesarios, que incluyen pilares y una plancha de cemento para cada casa de 38 metros cuadrados.

Críticas y Controversias
La magnitud del proyecto y sus costos han provocado una ola de críticas, considerando que ningún gobierno sensato gastaría más de 120 millones de dólares en estas casas prefabricadas. Si el objetivo de Simón Levy es realmente ayudar, debería limitar su donación a únicamente 1,000 casas, lo que representaría solo el 10% de su oferta original, ya puestas en Chetumal. Esto reduciría significativamente los costos para el gobierno de Quintana Roo y permitiría que la ayuda llegue de manera más directa y efectiva a la ciudadanía.

Antecedentes de Simón Levy
No es la primera vez que Simón Levy causa revuelo en Quintana Roo. En 2018, como subsecretario de Turismo federal, prometió remodelar toda la comunidad de Calderitas y fue el encargado de la propuesta del presidente López Obrador de trasladar la Secretaría de Turismo federal a la Mega Escultura de Chetumal. Sin embargo, meses después renunció a su cargo. Además, Levy ha estado involucrado en supuestas controversias inmobiliarias en la Ciudad de México, específicamente en la exclusiva zona de Polanco. En enero de 2023, su departamento en Polanco fue desalojado por orden judicial tras perder un juicio inmobiliario, lo que lo obligó a pagar 1.5 millones de dólares a una vecina suya.

Un Análisis Financiero Alternativo
El proyecto de Simón Levy de donar 10,000 casas a Chetumal se presenta como un gesto de generosidad, pero las complicaciones logísticas, los altos costos y su historial controvertido plantean serias dudas sobre la viabilidad y las verdaderas intenciones detrás de esta iniciativa. En nuestra investigación de Ya es Noticia México, el gobierno de Quintana Roo tendría que gastar aproximadamente 132.5 millones de dólares en el pago de transportación e impuestos.
Con ese total, bien se podrían construir casas de interés social en Chetumal. A través de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (AGEPRO), se podría gestionar la compra de terrenos con servicios y contratar mano de obra local a través de las constructoras de la región con gestión de la Secretaria de Obras Públicas de Quintana Roo. Esto no solo impulsaría la economía local, sino que también garantizaría viviendas de calidad y adaptadas a las necesidades de Chetumal. Considerando un costo promedio de 10,000 dólares por casa, construir 1,000 casas de interés social para mil familias costaría aproximadamente 10 millones de dólares. Esta alternativa sería más económica y beneficiaría directamente a la población chetumaleña.
Si el Sr. Simón Levy realmente tiene un corazón enorme como lo quiere mostrar y desea ayudar a la población de Chetumal, podría considerar soluciones más prácticas y menos costosas, demostrando así un compromiso genuino con la capital de Quintana Roo y no solo con su protagonismo, que siempre lo caracteriza.

