El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció por primera vez que la construcción del Tren Maya afectó un cenote, lo que constituyó un incidente durante el proyecto. En su conferencia del jueves, señaló que se ha realizado una remediación en el sitio afectado, destacando que este caso es único.
Sin embargo, cuestionó a los «seudoambientalistas» que protestan por el impacto ecológico del proyecto ferroviario, aludiendo a la justificación de proyectos similares en el pasado, como los de la empresa Vulcan en Quintana Roo, que implicaban la extracción de materiales y la destrucción de miles de hectáreas.
El mandatario explicó que el impacto en el medio ambiente se redujo a un solo cenote, donde se desprendió concreto, y se están llevando a cabo trabajos de limpieza en el lugar. Especialistas están trabajando en remediar la situación y garantizar que no vuelva a ocurrir.
López Obrador también abordó el tema de la escasez de agua en sectores populares, reconociendo que es un problema, especialmente en la parte central y norte del país, donde hay menos disponibilidad de recursos hídricos. Mencionó varios proyectos en marcha para abordar esta situación, como un acueducto para ampliar el suministro en Monterrey y el programa Agua Saludable en La Laguna.

