El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, celebró la venta del avión presidencial por 1.658 millones de pesos (alrededor de 92 millones de dólares) a Tayikistán, un país ex miembro de la Unión Soviética, gobernado por Emomali Rahmon durante más de 30 años. La aeronave fue vendida después de cuatro años, y aunque se presentaron varios posibles compradores, ninguno se concretó hasta el día de la venta. La venta representa un descuento del 70% del precio original de compra de la aeronave en el sexenio de Felipe Calderón, que fue de 7.500 millones de pesos (218 millones de dólares).
López Obrador comentó que la venta de «el ostentoso avión presidencial» fue un despropósito y que la aeronave no se podía usar para viajar dentro del país, sino solo para viajar a Europa. También mencionó que la venta fue difícil debido a la falta de compradores interesados, aunque se ofreció a Trump, Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris. El dinero de la venta se depositó en la cuenta del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep) y será utilizado para la construcción de dos hospitales.
Los hospitales serán construidos por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en la montaña de Guerrero y Tuxtepec, Oaxaca, con 80 camas cada uno y se espera que estén listos antes de septiembre del próximo año.


