En plena temporada de pesca de camarón en San Felipe, Baja California, se encendió la alerta por la aparición de 28 delfines muertos, en un momento cercano al inicio de la corrida de pez totoaba.
Los cadáveres, en avanzado estado de descomposición, fueron reportados por personas de la comunidad que practicaban deporte o caminaban en las playas de San Felipe, hábitat de la vaquita marina.

Personal de la Red de Asistencia a Ballenas Enmalladas (RABEN) y académicos del CICESE recolectan muestras de los delfines para investigar las posibles causas de las muertes.
Se presume que los delfines, de las especies nariz de botella y de pico largo, quedaron atrapados en redes de pesca, aunque aún se investigan otras posibles causas, como la marea roja.

