Las recientes declaraciones de Arturo Abreu Marín, Delegado del Bienestar en Quintana Roo, han causado preocupación sobre el avance del Tren Maya, el proyecto estrella del gobierno federal. Aunque Arturo Abreu aclaró que no es vocero oficial del tren, su participación en las mesas de diálogo y seguridad del gobierno estatal le da una visión privilegiada de la situación.
En entrevista para Ya Es Noticia México , Abreu Marín comentó que, según su perspectiva, el Tren Maya «estará terminado hasta Tulum, aunque si llega a Tulum, ya llegó a Bacalar». Esta afirmación ha generado inquietud, especialmente en un contexto en el que una suspensión judicial ha detenido las obras en el tramo 5, que va de Playa del Carmen a Tulum. Esta decisión judicial, tomada en junio de 2024, se basó en irregularidades documentadas por activistas ambientales.
A pesar de los problemas legales y los hallazgos arqueológicos que podrían retrasar las obras, Arturo Abreu Marín insistió en que «no hay retraso» en el proyecto, y sugirió que la oposición ha sido financiada por grandes empresarios con intereses en la región. «¿Cuánta gente financió los amparos? No solo en la península, en todos lados… pero el esfuerzo final se está dando y esperemos que se termine», afirmó.
Además, los recientes apagones que afectaron a 227 mil personas en el norte de Quintana Roo, incluyendo Cancún y la Riviera Maya, han generado especulaciones sobre si la construcción del Tren Maya podría estar detrás de estos cortes de energía. Abreu Marín negó cualquier conexión, explicando que «el Tren Maya aún no está usando energía eléctrica, están con diésel de bajo azufre; solo una pequeña parte entre Izamal y Cancún tiene electricidad en este momento».
Las declaraciones de Arturo Abreu Marín han dejado en el aire serias dudas sobre el futuro del Tren Maya, un proyecto que promete transformar la región pero que enfrenta desafíos legales, logísticos y sociales que podrían poner en riesgo su viabilidad.

