En la sindicatura de San Blas, municipio del Fuerte, un lamentable incidente ocurrió cuando un niño de un año de edad ingirió combustible almacenado en una botella en su hogar.
Al percatarse de lo sucedido, el padre del menor lo trasladó de inmediato al hospital en la ciudad de Los Mochis para recibir atención médica urgente y someterse a estudios para evaluar su salud.

El hospital Ginecopediátrico, al recibir al paciente, notificó el incidente como parte del protocolo establecido para investigar si se trató de un accidente y determinar posibles responsabilidades de los padres.
Este caso se suma a otro ocurrido hace apenas cuatro días en el ejido Benito Juárez, donde una niña también de un año fue internada por intoxicación grave tras ingerir diésel por descuido. Ambos incidentes han sido notificados a las autoridades correspondientes para su investigación.

