El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tiene previsto anunciar este martes una acción ejecutiva que protegería a ciertos cónyuges indocumentados de ciudadanos estadounidenses de la deportación. La medida permitiría trabajar legalmente en el país a aquellos que hayan vivido en Estados Unidos durante al menos 10 años, utilizando la «libertad condicional» para evitar ser deportados.
Los demócratas y defensores de la inmigración han presionado durante mucho tiempo por esta iniciativa, especialmente en un año electoral. Este anuncio llega poco después de que Biden implemente medidas restrictivas para limitar el procesamiento de asilo en la frontera sur del país.
El plan, que podría compararse con el programa DACA de la era Obama, busca beneficiar a cientos de millas de personas, principalmente latinas, extendiendo su impacto a cónyuges, hijos y familiares cercanos. Biden tiene programado un evento para conmemorar el aniversario de DACA este mismo martes, según su agenda semanal.
La acción también abriría una vía para que los beneficiarios de DACA obtengan visas de trabajo, siempre que cumplan con ciertos criterios específicos. Este movimiento es visto como una estrategia clave para los demócratas en estados disputados como Arizona, donde estas políticas podrían influir en las presiones en las próximas elecciones.

