Fernando Villavicencio, candidato a la presidencia de Ecuador y periodista, se distinguió por su enérgica postura en contra del narcotráfico. Tras un trágico ataque armado el 9 de agosto, que tuvo lugar después de un mitin en Quito, su lucha y sus críticas quedaron en evidencia. Villavicencio enfocó su campaña en la erradicación del narcotráfico en Ecuador, señalando directamente al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, así como a la presencia de la mafia albanesa en el país.
En sus palabras, «Las mafias son de México: Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y, ahora, la mafia albanesa». También denunció que Ecuador era utilizado como territorio de tránsito y operaciones ilícitas por parte de narcotraficantes extranjeros. Villavicencio instó a López Obrador a enfrentar el narcotráfico en México y acusó a la clase política mexicana de tener vínculos con este flagelo. Además, solicitó la intervención de Estados Unidos en Ecuador, ya que consideraba al país como el «progenitor de los cárteles».

A pesar de su valiente postura, Villavicencio denunció haber recibido amenazas del Cártel de Sinaloa y de individuos ligados al grupo criminal «Fito». Su trágica muerte ha dejado un impacto significativo en Ecuador, subrayando la importancia y la complejidad de la lucha contra el narcotráfico en la región. Su legado resalta la necesidad de abordar esta problemática en profundidad y la urgencia de mantener la seguridad y la integridad en la búsqueda de soluciones.

