Un ejercicio rutinario del Ejército en el barrio de Belgravia, cerca del Palacio de Buckingham, desencadenó el caos. El ruido de unas obras asustó a los caballos, que se desbocaron por las principales vías de la ciudad, sin jinetes controlándolos.
Los caballos chocaron con vehículos como un taxi y un bus turístico de dos pisos. Este último sufrió daños en su parabrisas. El Servicio de Ambulancia de Londres atendió a cuatro personas heridas en tres incidentes distintos, incluyendo peatones y posiblemente soldados.

Testigos capturaron el momento en video de los caballos corriendo a gran velocidad por Aldwych. Una testigo, Megan Morra, describió ver a uno de los caballos con una herida en la cabeza, preocupándose por su estado.
La captura de los caballos fue un esfuerzo conjunto entre la policía de la Ciudad de Londres y el Ejército. Finalmente, los caballos fueron contenidos cerca de Limehouse y llevados a cuidados veterinarios para su revisión médica.

