China ha anunciado planes para aumentar gradualmente la edad legal de jubilación en los próximos cinco años. La medida busca abordar el envejecimiento de la población y la crisis del sistema de pensiones del país. El anuncio se realizó tras la Tercera Sesión Plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), celebrada en Beijing del 15 al 18 de julio.

El gobierno chino implementará esta reforma con principios de «voluntariedad y flexibilidad». La edad de jubilación en China es actualmente una de las más bajas del mundo: 60 años para los hombres y 55 años para las mujeres en trabajos administrativos. La esperanza de vida en el país ha aumentado a 78 años, pero la proporción de trabajadores por jubilado está disminuyendo rápidamente.

Las autoridades no han especificado cuánto se aumentará la edad de jubilación ni cuándo se aplicará exactamente la reforma. Según un informe reciente, la edad de jubilación podría llegar a los 65 años. El ajuste tiene como objetivo mejorar el financiamiento de las pensiones y enfrentar los déficits presupuestarios actuales en varias provincias.

El impacto de esta reforma es objeto de debate. Mientras algunos expertos consideran que aumentar la edad de jubilación es necesario para la estabilidad económica, otros advierten sobre posibles efectos negativos en el empleo y la presión sobre la fuerza laboral. La propuesta ha generado reacciones mixtas en las redes sociales chinas, con preocupaciones sobre el retraso en el acceso a las pensiones y la competencia laboral.

El gobierno también está considerando medidas adicionales para mejorar el apoyo a los ancianos y fomentar el desarrollo de programas de atención a la tercera edad. La implementación de esta reforma será monitoreada de cerca para evaluar su eficacia en la solución de los problemas estructurales del sistema de pensiones.

