China ha dado un paso importante en la exploración espacial al lanzar una nave sin tripulación destinada a recoger rocas y suelo de la cara oculta de la Luna. El lanzamiento tuvo lugar el viernes desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la isla de Hainan, con la sonda Chang’e-6 a bordo, marcando así un hito en el programa chino de exploración lunar y espacial.
La misión de la sonda Chang’e-6 es aterrizar en la cuenca del Polo Sur-Aitken, en la cara oculta de la Luna, y recuperar muestras para su análisis. Este ambicioso proyecto refuerza la posición de China en la carrera espacial y podría convertirla en el primer país en obtener muestras de esta región lunar inexplorada.

El lanzamiento contó con la presencia de científicos y diplomáticos de varios países, todos interesados en estudiar la mística cara oculta de la Luna. Este nuevo logro representa un avance significativo en la comprensión del cosmos y despierta la curiosidad sobre los secretos que aún guarda nuestro satélite natural.

