La Gobernadora afirmó que se comienzan a ver los frutos de esta majestuosa obra a través del trabajo y comercio comunitario vinculando el sur con el norte
-Hoy los agricultores comienzan a vender sus productos de manera directa con un precio justo y el trabajo de las bordadoras, artesanas y artesanos, comienza a reconocerse la mano de obra en su precio
Cancún.- La gobernadora Mara Lezama Espinosa afirmó hoy que antes de su inauguración el Tren Maya, el tren de la justicia social lleva en sus vías el camino hacia la verdadera prosperidad e incluso ya comenzó a mejorar la calidad de vida de cientos de quintanarroenses a través de los programas que se han echado a andar como parte de este proyecto ferroviario.

Al participar en la conferencia de prensa de la mañana que el presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció en la estación del Tren Maya de Cancún, previo a una gira de supervisión de avances, la gobernadora Mara Lezama habló sobre los beneficios sociales y todas las obras que se generan a su alrededor.
Antes, Mara Lezama dio la bienvenida al Presidente de México a unos días de celebrarse el 49 aniversario de su creación como Estado Libre y Soberano. “No podía tener mejor regalo que el Tren Maya, el tren de la justicia social”, dijo.
La primera mujer gobernadora de Quintana Roo explicó que entre los programas que se generan, con base en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo que contempla la suma de esfuerzos para que la prosperidad compartida llegue a todas y todos, está un trabajo comunitario del Instituto de Economía Social con productores agrícolas para que sus productos se comercialicen en la zona hotelera de Cancún y la Riviera Maya a un precio justo.

Entre estos se encuentran agricultores de La Presumida, San Felipe Primero, Sacalaca, Filomeno Mata, Chanchén Primero, Hondzonot, Candelaria, La Aguada, los que durante mucho tiempo estuvieron marginados y en el abandono profundo.
La Gobernadora citó el caso de Venancio, que se dedica al cultivo de limón, que ya logró vender una caja que antes tenía un precio de 30 pesos, a 400 pesos, entre 11 y 15 veces más, sin intermediarios, “Imagínense cuando los vagones de carga lleven sus productos de sur a norte por todo el estado, mejorando aún sus ganancias”, ilustró.

