La construcción del Tren Maya en Quintana Roo ha generado un déficit de trabajadores en el sector de la construcción, alcanzando un preocupante 30% en proyectos privados y estatales en los últimos tres meses, según Ulises Morales, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad. Los proyectos de infraestructura del gobierno federal, como el Tren Maya, se han considerado de Seguridad Nacional, dificultando el acceso a datos oficiales. Sin embargo, se ha observado un aumento sustancial en los salarios de los trabajadores de la construcción, que llegan a ser hasta un 80% superiores a los salarios previos.
Esta subida en los salarios ha generado una competencia feroz por la mano de obra, afectando tanto a las desarrolladoras como a las empresas de construcción, quienes han tenido que elevar los sueldos, lo que repercute en sus presupuestos iniciales. Desde el inicio del proyecto Tren Maya en 2020 hasta 2023, los costos de construcción en Quintana Roo se han incrementado aproximadamente un 40%. La desocupación de trabajadores podría convertirse en un problema a medida que las obras del tren lleguen a su fin, ya que los trabajadores que participaron en el proyecto no estarían dispuestos a aceptar salarios más bajos, lo que podría generar tensiones inflacionarias en la región.

Este fenómeno también ha impactado en el sector residencial, ya que el aumento de los costos de la mano de obra se traduce en precios más altos para las viviendas. Se espera que, una vez concluidas las obras del Tren Maya, los precios vuelvan a la normalidad. Mientras tanto, CMIC Quintana Roo ha comenzado a tomar medidas para subsanar la demanda de trabajadores a través de la capacitación local, aunque se prevé un exceso de mano de obra cuando las obras concluyan, dado que muchos trabajadores provienen de otros estados del país, como Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

