José Urbina Bravo, de la organización Sélvame del Tren, acusó a la Profepa de minimizar los daños ambientales en varios cenotes de Quintana Roo. Según Urbina, las pruebas de contaminación por cemento son abrumadoras en cavernas como Garra de Jaguar y Manitas.
El activista denunció que, pese a las múltiples denuncias presentadas, la Profepa no ha tomado medidas efectivas. Afirmó que el proyecto del Tren Maya ha causado daños irreparables al medio ambiente, como la tala de millones de árboles.

Guillermo D’ Christy, de Cenotes Urbanos, urgió a la acción judicial para limpiar las 120 cavernas afectadas. La preocupación por la preservación de la selva y los acuíferos persiste, a pesar de las evidencias de contaminación y deforestación.

