En un video difundido en redes sociales, obreros del Tramo 7, ubicado en Nicolás Bravo, señalan que los militares a cargo de la obra los amenazan constantemente con correrlos. Sus jornadas laborales son extensas, desde las 7 de la mañana hasta las 5 de la tarde, recibiendo un sueldo de tan solo 3 mil 500 pesos.
Además, denuncian que los elementos de la Sedena, que deberían estar presentes, se ausentan, dejándolos sin agua durante horas en condiciones extremas.
En el Tramo 6, en la comunidad de Buenavista, conductores de unidades de volteo también reportan malos tratos y reducción de sueldos. Como protesta, iniciaron un paro de labores y bloquearon los accesos a las obras.

Los trabajadores exigen la intervención y el apoyo del presidente Andrés Manuel López Obrador, y piden que se respeten los contratos establecidos en un inicio para garantizar condiciones laborales dignas y justas en el desarrollo del proyecto del Tren Maya.
Ante estas denuncias, diversas organizaciones defensoras de los derechos laborales y sociales se han pronunciado en solidaridad con los trabajadores del Tren Maya. Exigen una pronta atención a estas problemáticas por parte de las autoridades competentes para garantizar que se respeten los derechos laborales de los obreros y se implementen medidas que aseguren su seguridad y bienestar durante la construcción de la megaobra.

El caso ha generado gran controversia y ha puesto en el centro del debate la responsabilidad de las instituciones involucradas en la ejecución del Tren Maya. Se espera que las denuncias sean debidamente investigadas y que se tomen acciones correctivas para asegurar un ambiente laboral justo y adecuado para los trabajadores.
El Tren Maya, como uno de los proyectos más importantes del actual gobierno federal, debe ser llevado a cabo con responsabilidad y respeto a los derechos humanos y laborales de quienes participan en su construcción. La atención oportuna a estas denuncias y el cumplimiento de los compromisos adquiridos son fundamentales para mantener la legitimidad y el impacto positivo que se espera del proyecto en la región sureste de México.

