La perspectiva laboral para los albañiles en Quintana Roo se torna incierta después de la conclusión de los proyectos gubernamentales federales. A pesar de que el sector de la construcción representó un sólido 12% del valor de producción nacional en junio, se pronostica una desaceleración a partir de 2024. Esta posible ralentización podría afectar a más de 8 mil empleados, en su mayoría albañiles, ya que la finalización de proyectos como el Tren Maya y otras obras federales y estatales reducirá las oportunidades para este grupo laboral.
La Cámara Nacional de la Industria de la Construcción ya había anticipado este estancamiento, previendo una disminución en la demanda una vez que concluyan proyectos clave como el Aeropuerto Internacional de Tulum y el Puente Nichupté. Esta reducción podría llevar a la pérdida de empleo para dos de cada cinco albañiles.

Aunque se ha observado una recuperación trimestral del 8% desde el primer trimestre de 2021, impulsada en gran parte por la construcción del Tren Maya, el sector enfrenta desafíos a largo plazo. El Transporte y la urbanización emergen como los sectores más cruciales dentro de la construcción, representando el 36% de todas las actividades a nivel nacional.
En los últimos dos años, Quintana Roo ha requerido la importación de más de 6 mil trabajadores de otros estados para concluir los proyectos de construcción. La preocupación central radica en qué sucederá con esta fuerza laboral una vez que la demanda disminuya al concluir las obras en curso.

