Un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Quintana Roo (Uqroo) señala que el estado enfrenta altos índices de suicidio, alcoholismo, y depresión, atribuidos a las desigualdades y las demandas del sector turístico, que opera las 24 horas del día.
Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los trastornos de ansiedad son recurrentes, siendo el diagnóstico depresivo el más común en la región.
El estudio «La salud mental como derecho humano en Quintana Roo» destaca que las condiciones socioeconómicas, como la pobreza y la discriminación, contribuyen a estos padecimientos.

Ernesto Quiroz García, psicólogo del Centro de Salud Urbano Número 12, señala que el grupo de edad entre 16 y 39 años registra la mayor incidencia de trastornos mentales, con un énfasis en el consumo de sustancias.
La reciente reforma a la Ley General de Salud en materia de Salud Mental y Adicciones busca transformar el enfoque de tratamiento, priorizando la atención ambulatoria y eliminando los hospitales psiquiátricos. Sin embargo, en Quintana Roo persisten desafíos en la infraestructura y la atención especializada, evidenciando la necesidad de estrategias integrales para abordar la salud mental en la región.

