Mexicali, Baja California.—Una historia que comenzó como una tarde familiar en Disneyland terminó con una adolescente estadounidense hallada dentro de un contenedor de basura en la ciudad fronteriza de Mexicali, encendiendo las alertas de las autoridades tanto en México como en Estados Unidos. Annie Kathleen Encino, de 16 años, fue reportada como desaparecida tras una discusión con sus padres durante su visita al parque Disney California Adventure el pasado 20 de abril.
La desaparición ocurrió alrededor de las 16:45 horas, cuando la menor se alejó del grupo familiar luego de un altercado. Tras no regresar al punto de encuentro y no responder a intentos de localización, la familia decidió reportar su ausencia al Departamento de Policía de Anaheim, quien de inmediato activó una Alerta Amber en el estado de California.
La alerta, sin embargo, no tuvo impacto fuera del país, y durante días no se supo nada del paradero de Annie. El caso tomó un giro sorprendente cuando, el 27 de abril, autoridades mexicanas en Mexicali fueron alertadas por una llamada anónima que reportaba a una niña hurgando entre la basura de un supermercado en el fraccionamiento Gran Venecia. Agentes municipales acudieron al lugar y localizaron a la joven, quien fue identificada como Annie Kathleen Encino.
Tras ser rescatada, la menor fue puesta bajo resguardo de la Unidad para la Atención de Personas en Estado de Vulnerabilidad del municipio. Según declaraciones de Ricardo Hernández Ilizaliturri, titular de la unidad, la menor se encontraba en condiciones físicas estables, aunque algo agitada. No presentaba signos visibles de violencia o maltrato. “Ella estaba escondida ahí… su estado de salud era normal”, puntualizó.
La madre de Annie viajó de inmediato a Mexicali tras la comunicación entre autoridades mexicanas y el consulado de Estados Unidos. Una vez que se confirmó su identidad, la adolescente fue entregada a su familia, que la repatrió de forma inmediata a su país de origen. Hasta ahora, no se ha revelado cómo logró trasladarse desde Anaheim hasta Mexicali, ni si recibió ayuda de terceros o si fue víctima de algún delito.
Las autoridades no han descartado ninguna línea de investigación. Se sospecha que la menor podría padecer problemas de conducta, según señaló su madre a las autoridades mexicanas. Esta versión ha sido tomada en cuenta, pero no descarta que haya una red o personas implicadas en su traslado internacional. De momento, no hay indicios públicos sobre la intervención de traficantes de personas, aunque el cruce de fronteras sin acompañamiento adulto sigue generando cuestionamientos.
El caso ha causado conmoción tanto en Estados Unidos como en México, no sólo por el escenario inusual de su desaparición, sino por la forma en que fue localizada: sola, vulnerable y expuesta. Autoridades estadounidenses han señalado que las investigaciones continúan para esclarecer si se trató de una fuga voluntaria o si existieron elementos de coerción o abuso durante los días en los que Annie estuvo desaparecida.
Se espera que en los próximos días se brinden más detalles sobre el trayecto de la adolescente, el tiempo que pasó en México y si existe alguna red de personas que la haya ayudado o aprovechado de su situación. Mientras tanto, el caso sigue generando atención mediática y presión sobre las autoridades para garantizar la protección de menores en ambos lados de la frontera.


