La tarde-noche del martes 6 de agosto, una tormenta torrencial afectó los límites del Estado de México y la Ciudad de México. Este evento meteorológico provocó inundaciones significativas en Naucalpan y Azcapotzalco. El Río de los Remedios, que atraviesa estas áreas, se desbordó debido a la intensa lluvia.
El desbordamiento se debió principalmente a la lluvia prolongada, que saturó el suelo y aumentó el caudal del río. Los expertos habían pronosticado lluvias intensas, pero la magnitud superó las expectativas. La infraestructura de drenaje en Azcapotzalco no pudo manejar el volumen de agua, contribuyendo al problema.

Además, la urbanización acelerada ha reducido las áreas permeables en la Ciudad de México, lo que incrementa el riesgo de inundaciones. La falta de áreas verdes que absorban el agua ha llevado a que el agua se acumule en los ríos y sistemas de drenaje.
El desbordamiento causó daños importantes a viviendas, negocios e infraestructura. Las autoridades locales están evaluando los daños y planean mejorar la infraestructura de drenaje, promover áreas verdes y establecer sistemas de alerta temprana para mitigar futuros riesgos de inundaciones.

