En Jalisco, 12 exfuncionarios de los Servidores de la Nación fueron cesados tras intentar organizar un sindicato para mejorar sus condiciones laborales. Estos servidores, responsables de programas sociales, trabajaban jornadas extenuantes de hasta 15 horas, apoyando desde campañas de vacunación hasta la atención de desastres como el huracán Otis. Sin embargo, al solicitar vacaciones y materiales de trabajo, así como al intentar sindicalizarse, fueron despedidos.
El SINASEN (Sindicato de Servidores de la Nación) surgió como respuesta a la falta de respuesta y censura por parte de las autoridades de Bienestar. Los despedidos, con más de cinco años de antigüedad, buscan ser reinstalados mediante acciones legales, argumentando que las condiciones precarias y las largas jornadas son comunes en todas las delegaciones estatales.

En medio de reclamos y movilizaciones en Jalisco, los ex Servidores de la Nación denuncian falta de respuesta oficial ante sus demandas de justicia laboral. Recurriendo a un juicio de amparo, buscan ser reincorporados o recibir una liquidación justa por su tiempo de servicio.
“¿Amor con amor se paga?”, se cuestionan los ex trabajadores, quienes reclaman mejores condiciones de trabajo y respeto a sus derechos laborales, contrastando con las promesas de justicia social del gobierno federal.

