El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado la construcción de nuevos tramos del muro fronterizo y carreteras en el condado de Starr, Texas, en un cambio de política bajo la administración del presidente Joe Biden. Se busca agilizar la construcción mediante exenciones legales.
Esta medida representa un cambio en la política de Biden con respecto a las barreras físicas, que fue una prioridad para el expresidente Donald Trump. Biden había ordenado previamente no utilizar más fondos públicos en la construcción del muro.
La construcción se financiará con asignaciones del año fiscal 2019 destinadas a la construcción de barreras fronterizas. El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, afirmó que se necesita urgentemente construir estas barreras y carreteras para evitar la entrada ilegal en áreas específicas de la frontera.
El número de inmigrantes detenidos cruzando ilegalmente o presentándose en pasos fronterizos legales ha ido en aumento, a pesar de las normas de asilo más estrictas implementadas en mayo. En el sector del valle del río Bravo, la Patrulla Fronteriza de EE. UU. ha encontrado a más de 245,000 personas en el año fiscal actual.
La construcción de estos proyectos busca abordar la creciente presión en la frontera, aunque ha generado controversia en el ámbito político y público. El expresidente Trump se manifestó a favor de esta decisión y destacó la importancia de las barreras fronterizas.
El alcalde de Eagle Pass, Texas, ha declarado el estado de emergencia debido al aumento de la llegada de inmigrantes indocumentados. El alcalde de Nueva York, Eric Adams, inició un viaje en el que transmitirá a posibles inmigrantes que la ciudad no tiene capacidad para recibirlos.

