La Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) ha revelado que el desaparecido Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) enfrenta una deuda cercana a los 4,700 millones de pesos con diversas empresas proveedoras de medicamentos destinados al sector salud.
El director general de Canifarma, Rafael Gual Cosío, afirmó que se trabaja en la conciliación de estos adeudos y destacó la voluntad política para cubrirlos. No obstante, la situación sigue siendo un desafío, y a medida que se acerca el plazo de 180 días desde la desaparición del INSABI, aún hay aspectos por resolver.

Las empresas farmacéuticas afectadas señalan que el adeudo se debe al incumplimiento en el pago por medicamentos ya entregados. Ante esta situación, se están realizando reuniones y revisando facturas para avanzar en la resolución de los compromisos.
El INSABI enfrenta también el reto de trabajar con Canifarma e IMSS Bienestar en el proceso de licitación y compras de medicamentos. La falta de planeación y la consolidación inadecuada han provocado desabastos generalizados, poniendo en riesgo el acceso oportuno a los tratamientos necesarios para los pacientes. La transparencia y el respeto al marco jurídico son aspectos cruciales que deben ser considerados en el camino hacia una consolidación efectiva del IMSS Bienestar.
En conclusión, el INSABI enfrenta importantes retos en el ámbito farmacéutico tras su desaparición. La deuda millonaria con proveedores, los desabastos de medicamentos y la necesidad de establecer procesos claros y efectivos son aspectos fundamentales para asegurar el acceso a la atención médica y el bienestar de la población.


