El ruido de las redes sociales suele ser ensordecedor, pero hay silencios que duelen más.
Tras días de angustia por la desaparición de Nataly Montserrat, sobrina de su esposa Itzel Barro, el conductor Capi Pérez ha decidido alzar la voz para aclarar la tragedia que sacude a su familia.
Lo que comenzó como una desesperada ficha de búsqueda en Cancún el pasado 25 de diciembre, terminó en el hallazgo sin vida de la joven de 30 años. Ante las especulaciones de violencia que inundaron internet, el presentador de Venga la Alegría fue tajante en declaraciones para Gabriel Cuevas: no fue la inseguridad, fue la salud mental.
“Es un momento muy duro. Nos enteramos que lamentablemente perdió la vida, pero esto no fue un tema de violencia, sino de salud mental”, confesó el Capi, transformando su luto en un mensaje de prevención.
Un adiós que invita a la escucha
Para la familia, el vacío es inmenso. Itzel Barro calificó el suceso como algo que «no le desea a nadie», agradeciendo el apoyo de las autoridades de Quintana Roo, quienes localizaron el cuerpo en Benito Juárez sin huellas de violencia.
Más allá del morbo, el Capi dejó una reflexión necesaria: la urgencia de analizar qué pasa por nuestra mente y buscar ayuda profesional. Su lección es clara: en un mundo hiperconectado, a veces lo que más falta nos hace es abrazar a los nuestros y escucharlos de verdad.

