En Mérida, se cumple una semana desde que el pequeño Iker, un niño chiapaneco dedicado a hacer malabares en las calles, fue atropellado trágicamente la noche del pasado martes 13 de junio en la colonia México. Lamentablemente, hasta el momento, ningún familiar ha reclamado su cuerpo, que se encuentra en la morgue de la Fiscalía General del Estado a la espera de que aparezcan sus allegados para encargarse de los trámites correspondientes.
El incidente ocurrió cuando Iker, de ocho años de edad, fue arrollado por una camioneta en la intersección de la avenida Líbano y calle 1-H de la colonia México. La conductora del vehículo huyó y abandonó el automóvil en la avenida Itzaes, permaneciendo desaparecida durante dos días hasta que se presentó ante las autoridades para entregarse.

Las autoridades, posteriormente, informaron que habían contactado a las autoridades de Chiapas en busca de la madre de Iker, con el fin de llevar a cabo los procedimientos legales necesarios para la recuperación del cuerpo de su hijo. Sin embargo, hasta el momento no se ha logrado localizar a ningún familiar del niño, lo que ha llevado a que su cuerpo permanezca en la morgue del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General del Estado en espera.
En caso de que transcurran varios meses sin que se reclamen sus restos, se prevé que sean destinados a la fosa común. Esta lamentable situación ha puesto en evidencia el problema de explotación infantil y trata de personas, ya que el pequeño Iker trabajaba vendiendo dulces en las principales avenidas de Mérida.

La comunidad local se ha mostrado consternada por el fallecimiento del niño y ha manifestado su preocupación por la falta de apoyo de las autoridades. Testimonios de vecinos revelan que los niños que estaban con Iker presenciaron el trágico incidente y, a pesar de ello, la policía estatal se negó a resguardarlos o brindarles protección, argumentando la falta de familiares.
Ante esta situación, diversos manifestantes han exigido justicia y han señalado la responsabilidad del gobierno en la protección de los niños en situación de vulnerabilidad. Han destacado que la presencia de niños y adolescentes trabajando en semáforos y pidiendo limosna en la vía pública no es algo nuevo, y como sociedad, no están dispuestos a ser testigos y cómplices pasivos de estas situaciones.

La Secretaría de Seguridad Pública informó que la presunta responsable del atropello se entregó voluntariamente, mientras que el cuerpo de Iker continúa en el Servicio Médico Forense sin haber sido reclamado hasta la fecha. Además, se ha iniciado una recolección de firmas para exigir justicia por Iker, invitando a la ciudadanía a sumarse a esta petición.
Con este caso, se pone en evidencia la necesidad de abordar y combatir la explotación infantil y la trata de personas, así como la importancia de una respuesta eficiente por parte de las autoridades para proteger a los niños en situación de vulnerabilidad.
¡Únete a la petición de justicia por Iker! #ProtecciónInfantil #JusticiaParaIker Firma la petición:



