En el proceso político, es común que algunos muestren su apoyo de manera tibia, pero pocos se atreven a respaldar abiertamente a un candidato desde el principio. Tal es el caso de Quintana Roo, donde la Dra. Claudia Sheinbaum recibió apoyo genuino desde el inicio de su proyecto. Entre los destacados defensores se encuentra la Diputada Federal Anahí González, quien, junto con funcionarios estatales y municipales, caminó incansablemente por las calles del estado durante los fines de semana, difundiendo el mensaje de la Dra. Sheinbaum.
¿Por qué esto es relevante? Porque tras conocer los resultados de la encuesta de Morena, que consagró a Claudia Sheinbaum como la triunfadora para coordinar los trabajos de la Cuarta Transformación, varios que anteriormente eran tibios en su apoyo han salido en masa a las redes sociales, compartiendo fotos con la exjefa de gobierno de la Ciudad de México y enviando mensajes de felicitación de manera hipócrita y, en algunos casos, cínica.
Sin embargo, esta actitud no es nueva en la política. Siempre ha habido quienes esperan a que una candidatura se fortalezca para sumarse a ella, aparentando un apoyo que en realidad no estuvo presente desde el principio. Ahora es responsabilidad del equipo cercano de la Dra. Sheinbaum analizar detenidamente quiénes fueron los verdaderos aliados desde el inicio de su proyecto.
No podemos pasar por alto el papel crucial de la aguerrida Diputada Federal de Quintana Roo, Anahí González, quien desde el comienzo se comprometió plenamente, a pesar de las críticas de la propia militancia del partido. Resulta irónico que la presidenta del partido en Quintana Roo, Johana Acosta, pretenda hacer creer a la militancia que ella respaldó desde el principio el proyecto, cuando es de conocimiento público que sostenía negociaciones bajo la mesa con estructuras de Marcelo Ebrard.
Este episodio nos deja una lección clara: en política, el verdadero apoyo se demuestra a través de la acción y el compromiso desde el principio, no a través de fotografías o mensajes oportunistas en las redes sociales. La victoria de Claudia Sheinbaum es un recordatorio de la importancia de la autenticidad y la lealtad en el ámbito político.

