Expertos en ciberseguridad han alertado sobre el creciente uso de la inteligencia artificial (IA) en el diseño y ejecución de ciberataques. Según estudios recientes, los ciberataques han aumentado entre un 25% y un 30% este año, en parte debido a la accesibilidad de herramientas avanzadas que facilitan estos ataques.
Las herramientas como WormGPT y FraudGPT, desarrolladas por grupos respaldados por Rusia, Corea del Norte, Irán y China, están siendo utilizadas para crear correos maliciosos y mejorar técnicas de fraude. La IA permite a los ciberdelincuentes realizar actividades como el doxing, donde recopilan y publican información personal sensible de las víctimas, así como generar deepfakes y suplantaciones de voz.
Microsoft y OpenAI han documentado cómo los algoritmos de IA están siendo empleados para rastrear grandes volúmenes de datos, localizar información en línea y crear contenido falso que engaña a los usuarios. Para contrarrestar estos ataques, Microsoft está desarrollando Security Copilot, una herramienta de IA destinada a ayudar a los profesionales de la ciberseguridad a identificar y responder a amenazas.
Mientras tanto, expertos como Nenad Zaric, CEO de Trickest, enfatizan la importancia de entrenar a los equipos de seguridad en el uso de IA para anticipar y defenderse contra estos ataques cada vez más sofisticados.

