Un grupo de investigadores de la Universidad College Cork en Irlanda descubrió que los bebés nacidos durante los confinamientos por COVID-19 experimentaron cambios en su microbioma intestinal, lo que podría tener implicaciones positivas para su salud en el futuro.
El estudio, publicado en la revista Allergy, revela que estos bebés mostraron modificaciones en su microbioma intestinal, que desempeña un papel crucial en la digestión y el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Los bebés nacidos durante la pandemia de COVID-19 tenían un microbioma más beneficioso, lo que resultó en tasas más bajas de afecciones alérgicas y una menor necesidad de antibióticos. Los investigadores encontraron un mayor contenido de microbios beneficiosos transmitidos por sus madres, actuando como defensa contra enfermedades alérgicas.
Durante el confinamiento, estos bebés experimentaron menos infecciones al no estar expuestos a gérmenes y bacterias, lo que redujo la necesidad de antibióticos y promovió un microbioma saludable. Además, se observó que estos bebés fueron amamantados durante más tiempo, lo que benefició a su sistema inmunológico

