Xianyuan Wu, investigador de la University of Graz, junto a sus colegas, desarrolló un plástico reciclable derivado de materiales vegetales renovables. Esta innovación marca un hito en la lucha contra la contaminación plástica.
Con el 70% de la contaminación de los océanos atribuida al plástico y solo el 9% de los plásticos reciclados a nivel mundial, este nuevo plástico promete abordar uno de los desafíos ambientales más urgentes. Su reciclabilidad y compatibilidad con una economía circular son características destacadas.

Este plástico ERT, resistente al calor, se descompone en metanol a temperaturas entre 60 y 70 grados. Puede reintegrarse fácilmente en el ciclo de producción como materia prima, ofreciendo una alternativa sostenible a los plásticos tradicionales.
Aunque presenta beneficios en durabilidad y estabilidad térmica, surgieron preocupaciones sobre impactos ambientales y para la salud. Es crucial abordar cuestiones como la liberación de aditivos y la generación de partículas tóxicas al degradarse.

