El ministro de Justicia y Seguridad de El Salvador, Gustavo Villatoro, anunció que al menos 7 mil personas que habían sido detenidas durante el régimen de excepción implementado en el país como parte de la «guerra contra las pandillas» han sido liberadas. Desde marzo de 2022, El Salvador se encuentra bajo este régimen que suspende ciertas garantías constitucionales, habiendo dejado a más de 72 mil personas detenidas, según cifras oficiales, acusadas por el Gobierno de pertenecer a pandillas.
Villatoro afirmó que esta liberación es un indicativo de que el sistema de Justicia está funcionando, señalando que más de un año y medio de régimen de excepción refleja la voluntad del Gobierno de erradicar el fenómeno de las pandillas. El Congreso, con mayoría oficialista, aprobó recientemente una extensión de 30 días de la suspensión de garantías constitucionales bajo este régimen debido a la reactivación de miembros de pandillas aún en libertad.

Aunque el régimen de excepción ha sido una herramienta clave del gobierno del presidente Nayib Bukele para combatir las pandillas, organizaciones humanitarias han reportado más de 5 mil «víctimas directas» de violaciones de derechos humanos, principalmente por detenciones arbitrarias. Las pandillas han sido un desafío persistente en El Salvador, habiendo resistido a los planes de seguridad implementados en administraciones anteriores y fortaleciéndose con la deportación de pandilleros desde Estados Unidos.

