En Chile, dos actos violentos contra educadores han generado preocupación y acciones legales por parte de las autoridades. La municipalidad de San Felipe, en la Región de Valparaíso, ha presentado una querella criminal contra una madre cuyo hijo cursa séptimo básico en la escuela José Manso de Velasco.
El viernes pasado, la madre fue convocada al colegio para abordar el comportamiento agresivo de su hijo hacia uno de sus compañeros y su profesora de convivencia escolar. Sin embargo, apenas comenzó la reunión, la apoderada agredió físicamente a la directora del establecimiento, Érika Leiva, y a la educadora, causándoles lesiones leves. Ambas profesionales tuvieron que ser atendidas en el hospital San Camilo y denunciaron el incidente ante Carabineros.
La alcaldesa de San Felipe, Carmen Castillo, y la directora del Departamento de Administración Municipal (DAEM), Natalia Leiva, visitaron el colegio para mostrar su solidaridad con las profesionales agredidas y la comunidad escolar. La alcaldesa enfatizó que el municipio no tolerará ningún tipo de agresión y justificó la acción judicial para evitar situaciones similares en el futuro.

Natalia Leiva explicó que el desencuentro comenzó cuando el estudiante agredió verbalmente a su profesora, lo que desató la situación conflictiva. La apoderada llegó al colegio de manera agresiva y agredió físicamente a las dos funcionarias. Ante la gravedad de los hechos, se activaron los protocolos de la Ley Aula Segura, lo que podría resultar en la expulsión del alumno tras una investigación.
Estos incidentes reflejan una preocupante tendencia de agresiones a profesores en Chile. En Quilpué, también en la Región de Valparaíso, se registró otro episodio de agresión en el colegio Nuevo Horizonte. En esta ocasión, una madre exigió la devolución de los útiles escolares entregados a su hija al inicio del año escolar. Ante la falta de respuesta, la apoderada confrontó a la directora, Olga Tapia, quien estaba almorzando en el comedor. Según el relato de la directora, la mujer le tiró del pelo, la azotó contra una silla y le propinó varias patadas en el rostro. Este violento incidente también ha sido objeto de una querella admitida por el Juzgado de Garantía.
Estos casos han generado preocupación en la sociedad chilena y resaltan la necesidad de garantizar la seguridad y el respeto en los establecimientos educacionales.

