El lunes 29 de julio, manifestantes en Venezuela derribaron dos estatuas del expresidente Hugo Chávez en medio de las crecientes tensiones tras la reciente declaración de victoria de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales. Los incidentes ocurrieron en Coro, estado Falcón, y Calabozo, estado Guárico.
Las protestas estallaron en diversas ciudades del país luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) y Nicolás Maduro anunciaran su victoria con el 51% de los votos. Los manifestantes exigieron transparencia en el proceso electoral, acusando irregularidades y falta de transparencia. La oposición, liderada por María Corina Machado y Edmundo González, cuestiona los resultados y afirma haber obtenido una victoria abrumadora en encuestas de salida.

En Coro, los manifestantes derribaron la primera estatua de Hugo Chávez, utilizando este acto como símbolo de rechazo al régimen actual. En Calabozo, una segunda estatua del expresidente también fue derribada. Las imágenes de estos eventos se han viralizado en redes sociales, destacando la creciente resistencia y descontento popular.
El CNE proclamó a Nicolás Maduro como presidente para el período 2025-2031 basándose en los resultados oficiales, que muestran que obtuvo la mayoría de los votos válidos. Sin embargo, la oposición y observadores cuestionan la legitimidad del proceso electoral, mientras las tensiones continúan aumentando en el país. La comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos en Venezuela.

