El fin de semana pasado, Fausto, un joven de la casa hogar de niños y niñas de Chetumal, solicitó una silla de ruedas deportiva a la gobernadora Mara Lezama, ya que quería jugar básquetbol. Hoy, se cumplió la promesa: Fausto recibió su silla de ruedas deportiva de manos de Mara. Ahora, jugar básquetbol y pasear por el boulevard, como tanto anhelaba, ya no será un sueño.
Este hecho podría parecer insignificante para muchos, especialmente para aquellos que tienen la movilidad de sus piernas, pero para alguien que vive en esta condición por circunstancias de la vida, es todo. Quizás este acto de la gobernadora no resuelva todos los problemas de la sociedad, pero nos invita a reflexionar sobre la importancia de confiar en nuestras autoridades y darles la oportunidad de demostrar su compromiso con la sociedad.
Fausto es un ejemplo de fortaleza y perseverancia, y la gobernadora Mara Lezama es un ejemplo de compromiso y empatía. Si ellos pueden trabajar juntos para hacer realidad los sueños de un joven, entonces podemos confiar en que aún hay esperanza en la política y en nuestra sociedad en general.
Nunca es tarde para confiar de nuevo en las autoridades y en la política, porque siempre habrá personas dispuestas a hacer la diferencia. Así que sigamos luchando juntos, en este #NuevoAcuerdo, ya vimos que un futuro mejor, si es posible.

