Chetumal fue testigo de un evento que unió a las y los ciudadanos en la celebración del 50 aniversario de Quintana Roo. La fiesta fue encabezada por la gobernadora Mara Lezama, quien volvió a demostrar que no teme estar cerca de su gente. En una noche llena de música, gastronomía y tradición, los once municipios ofrecieron lo mejor de su cultura en la explanada de la bandera.
El momento más comentado no fue el esperado concierto de Carlos Vives, sino el gesto de la gobernadora: en un acto inesperado, ordenó retirar las vallas metálicas que dividían a los políticos de la ciudadanía, lo que puso en aprietos a su equipo de seguridad. Rápidamente, el cuerpo de seguridad se apresuró a quitar los alambres que unían las vallas para cargarlas y retirarlas, permitiendo así que la multitud se acercara sin restricciones.
Este acto le permitió a Mara Lezama estar cerca de la gente, invitando a los ciudadanos a pasar a la primera fila para disfrutar del concierto. Mientras tanto, ella se quedó tomándose fotos, bailando y compartiendo momentos con el público, junto a su esposo Omar Terrazas. Entre la gente se escuchaba: «¡Muy bien, gobernadora, qué bueno que las quitaste!».
Este es solo un ejemplo más del estilo de gobernar de Mara Lezama: cercano, sin barreras y con total sencillez. Lo que podría haber sido una noche protocolaria, se convirtió en un auténtico encuentro entre la gobernadora y el pueblo, recordando que en Quintana Roo, la política también puede ser una fiesta de unidad.







