En Quintana Roo, una mujer valiente ha iniciado una huelga de hambre frente al Poder Judicial para exigir que se agilicen los procesos legales en casos de violencia vicaria, física y psicológica que han sufrido las mujeres en los últimos años. Esta mujer, Grissel Balderas Jonguitud, es una de las muchas madres de familia que han denunciado los principales casos de violencia vicaria que sufren en la región.
En Playa del Carmen, un grupo de mujeres se ha reunido en el monumento a la madre para protestar contra estos actos de violencia y exigir justicia. Grissel, en particular, ha declarado que es víctima de violencia vicaria y que ha denunciado a su agresor por violencia familiar desde 2013, pero la Fiscalía General del Estado extravió la carpeta de investigación. En noviembre de 2020, su hijo Matías fue arrebatado por el padre del menor y aún no ha sido recuperado.
La huelga de hambre de Grissel es un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas concretas y efectivas para frenar la violencia vicaria y garantizar la seguridad de las mujeres y sus hijos. Esta acción valiente y decidida de Grissel está inspirando a muchas otras mujeres a alzar su voz y unirse a la lucha contra la violencia vicaria en la región.
Es importante que las autoridades tomen medidas inmediatas para agilizar los procesos legales en estos casos y garantizar la protección de las víctimas de violencia vicaria. La huelga de hambre de Grissel es un recordatorio doloroso pero necesario de que la violencia vicaria sigue siendo una realidad en muchas partes del mundo y que debemos seguir trabajando juntos para erradicarla.



