Puebla, México – Las «nenis», vendedoras ambulantes en Puebla, han denunciado el creciente problema del cobro de piso en el icónico Paseo Bravo de la ciudad. Estas emprendedoras, que utilizan las redes sociales para ofrecer y entregar sus productos, exigen mayor seguridad y vigilancia en los espacios públicos donde realizan sus ventas.
Un recorrido realizado por Multimedios Puebla reveló que el reloj de El Gallito, ubicado en el Paseo Bravo, es uno de los puntos de entrega más frecuentes para estas comerciantes. Sin embargo, esta actividad ha comenzado a generar problemas que no solo afectan sus negocios, sino también su seguridad personal, debido al cobro de derecho de piso y el hostigamiento al que se ven expuestas.

María Mercedes, una vendedora de flores tejidas, relató que el Paseo Bravo es un lugar muy concurrido para realizar entregas debido a su ubicación. Sin embargo, debido a las problemáticas que han surgido, como el acoso y la extorsión, ha tenido que tomar medidas de seguridad, como acompañarse de su esposo en cada entrega.
Algunas de las comerciantes también han expresado su preferencia por esta modalidad de negocio en lugar de tener un establecimiento fijo, ya que muchos clientes optan por puntos de entrega exprés. Sin embargo, la falta de seguridad en la zona y el temor a la violencia han llevado a las «nenis» a solicitar mayor vigilancia policial.

Fernanda Cerón, una repostera que realiza entregas en el Paseo Bravo, señaló la importancia de contar con mayor vigilancia en la zona, especialmente considerando que la mayoría de las vendedoras son mujeres y no siempre se tiene certeza sobre la identidad y las intenciones de los compradores.
Las «nenis» también han destacado la necesidad de realizar entregas en lugares concurridos, como el Paseo Bravo y el Zócalo, como medida de seguridad adicional. A pesar de que el gobierno estatal anunció que buscaría mecanismos de apoyo para las comerciantes, las vendedoras han manifestado que no han recibido ninguna ayuda.
En resumen, las «nenis» en Puebla enfrentan el problema del cobro de piso y la falta de seguridad en el Paseo Bravo. Estas emprendedoras exigen una mayor presencia policial y vigilancia para proteger su integridad y garantizar el desarrollo de sus actividades comerciales.

