El titular de la COFEPRIS en Quintana Roo, Miguel Pino Murillo, aclaró que la suspensión de una taquería en la ciudad de Cancún fue por insalubre, pero no por vender carne de perro, como se estuvo especulando en redes sociales.
La clausura se dio luego de que un cliente denunciara que su taco tenía carne con pelos, pero que estos no se parecían al de la res ni del cochino, sino que más bien se asemejaban a los pelos de un perro.
Pino Murillo indicó que clientes denunciaron que en el lugar vendían un producto malo, que ellos dijeron que hasta podía ser carne de perro, pero acudieron al lugar y no había indicios de que fuera otra cosa más que carne de res y cerdo.
No obstante, tras la inspección descubrieron una alta insalubridad en el local, muy sucio y que representaba un riesgo a la salud de la población, por lo que procedieron a colocar sellos y suspender el negocio.
También tomaron una muestra de la carne para laboratorio, para ver si es apta para consumo humano, ya que existe el riesgo de que pueda estar en descomposición o no esté debidamente limpia.
Pino Murillo aclaró que si bien no detectaron una carne de algún animal inusual, la ley no prohíbe que sea servida, salvo la humana. Esto significa que incluso si hubiesen vendido carne de perro, no les corresponde a ellos intervenir, sino que a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), por publicidad engañosa hacia el cliente.
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