Seúl, 13 de agosto (Yonhap) — La Agencia para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea del Sur (KDCA) ha pronosticado que la actual ola de COVID-19 podría alcanzar su punto máximo hacia finales de agosto. Esta previsión sigue a un aumento notable en los casos tras la temporada de vacaciones de verano. La KDCA ha anunciado que reforzará las medidas para controlar la propagación del virus.
En las últimas semanas, Corea del Sur ha experimentado un incremento considerable en los casos de coronavirus. Las hospitalizaciones en 220 hospitales importantes del país se han multiplicado por seis en el último mes, alcanzando 861 en la primera semana de agosto. Según Hong Jeong-il, funcionario de la KDCA, el aumento de contactos tras las vacaciones de verano podría contribuir al pico previsto.

La KDCA también ha señalado que la falta de ventilación adecuada durante el verano, debido al uso intensivo del aire acondicionado, es un factor que ha influido en el aumento de casos. Para combatir esta situación, la agencia ha decidido ampliar su equipo de respuesta al virus y mejorar la monitorización, análisis y gestión de suministros médicos.
La ola actual está dominada por la subvariante KP.3 de ómicron, que representó el 45,5% de los casos en Corea del Sur el mes pasado. A pesar de que más del 90% de los pacientes presentan síntomas leves, la KDCA ha instado a la población a seguir medidas preventivas, especialmente debido a la alta incidencia en grupos de riesgo como los ancianos. Además, el Gobierno surcoreano reanudará la campaña de vacunación en octubre para los grupos de alto riesgo.

