ACAPULCO, Méx. – Ayer, nuevamente, el transporte público del municipio tuvo un paro parcial después de varios ataques contra taxis, camionetas y camiones urbanos, afectando a miles de habitantes.
Estos hechos violentos, junto con la amenaza de bloqueos en diversas partes de la ciudad por parte de damnificados de Otis, que no han sido censados y reclaman apoyos del gobierno federal, llevaron a la mayoría de los transportistas a no trabajar.

La falta de transporte causó dificultades para llegar al trabajo para muchos y complicaciones para moverse por la ciudad para otros. Las paradas del transporte público estaban llenas de personas esperando vehículos escasos.
Los hechos violentos continúan en Acapulco, a pesar de la presencia de 10 mil integrantes de la Guardia Nacional y el anuncio de 400 fuerzas especiales adicionales el domingo.

