Karen, cuyo nombre ha sido modificado para proteger su identidad, ha revelado un escalofriante caso de violación y acoso sufrido a manos de un superior en la Policía de Tránsito de la Ciudad de México. En una entrevista exclusiva con EFE, Karen compartió los detalles de su terrible experiencia, que ha afectado gravemente su vida y salud.
Según su testimonio, fue un superior encargado de asignarle tareas y destinos quien abusó sexualmente de ella. Karen relató cómo meses de acoso culminaron en un acto de violencia, dejándola paralizada por el miedo, especialmente porque ambos estaban armados, temiendo por su vida.

El abuso fue precedido por propuestas sexuales y amenazas por parte del superior. Ante su negativa, Karen se vio obligada a satisfacer sus exigencias económicas y comprarle diversos productos. Incluso presenció cómo él acosaba a otros compañeros de manera similar, en un ambiente que supuestamente pretendía ser de bromas. Para mantener su empleo, Karen guardó silencio y trató de apaciguar al agresor con sus compras.
La angustia emocional que sufrió tuvo un impacto devastador en la salud de Karen. Su estado la llevó a enfrentar problemas intestinales que la obligaron a usar ropa interior desechable, afectando su calidad de vida de manera significativa.
Finalmente, Karen decidió buscar apoyo y denunciar el abuso a través de una compañera que también había sido víctima del mismo agresor. Sin embargo, la respuesta de la unidad interna de la Policía fue desalentadora, negándose a discutir el tema y alertando al presunto agresor sobre la visita. Además, una compañera recibió un mensaje amenazante, generando más temor y preocupación.

A pesar de los obstáculos y las barreras encontradas al buscar ayuda en diferentes instancias, Karen ha recibido apoyo de grupos feministas y asociaciones que la han impulsado a presentar una denuncia formal. Actualmente, los testigos están compareciendo judicialmente, mientras que el presunto agresor continúa trabajando en la Policía, aunque en otro destino. Karen busca desesperadamente la oportunidad de hablar con el secretario de Seguridad Ciudadana de la capital para exigir justicia y prevenir futuros casos similares.
Esta valiente denuncia pone de manifiesto las deficiencias en el sistema de respuesta a la violencia de género dentro de la Policía y plantea interrogantes sobre la falta de medidas disciplinarias contra el agresor. Karen espera que su testimonio impulse cambios significativos y garantice la seguridad y el respeto para todas las mujeres que desempeñan labores en la institución.

