Durante mucho tiempo, ha existido una especie de norma no escrita en la sociedad: cuando ocurre un accidente en carretera que involucra un vehículo de carga, en lugar de ofrecer ayuda al conductor, las personas que viven cerca del lugar se presentan, no para brindar asistencia, sino para apropiarse de la carga. Estas prácticas, arraigadas en la tradición, siguen sin erradicarse.
El miércoles pasado, en el kilómetro 24+500 de la carretera federal México 15, en el tramo de Mazatlán-Culiacán, un tráiler que transportaba galletas volcó. Ante la presencia de la Guardia Nacional, los residentes se llevaron las galletas en camionetas o cargadas entre sus brazos.
Si deseamos construir una sociedad más justa, es crucial evitar este tipo de comportamientos. Frases como «vergüenza es robar y que te vean» no deberían ser comunes, ya que no reflejan la conducta de buenos ciudadanos ni buenos mexicanos.

