COLUMNA Encuadre Político
Por Dr. Carlos Barrachina Lisòn.
La presencia estos días de Rafa Marín Mollinedo en el norte de Quintana Roo ha puesto nerviosa a la clase política local.
Marín no ha aparecido en Carrillo Puerto, o en Chetumal. Se ha dejado ver en Playa del Carmen con Anahí y con los primeros cuadros que se abren con él.
El aparato de Mara Lezama ha guardado un prudente silencio. Formalmente a nadie le ha parecido extraño, ni nadie se ha quejado. Gino Segura hoy ha felicitado a su compañera senadora por su cumpleaños y sigue sonriendo.
Todo parece tranquilo, pero la señal política es grande.
Marín quiere la gobernatura, y con ella el poder y los verdes asociados a MORENA que están en el norte del Estado no están dispuestos a cederlo.
Tendremos que ver qué decide la presidenta. Si el PVEM no acepta las reglas de Palacio Nacional, tendrá que competir.
¿Llegarán a un pacto que permita que Marín llegue a la gobernatura, y el norte se quede en manos del Verde, o el ex director de aduanas querrá imponerse de forma completa?
¿Logrará la Gobernadora disuadir a la presidenta para que las cosas queden como están, o ha salido tan empoderada del fracaso de la reforma electoral que ello ya no es posible y buscará continuar con su proyecto de transformación a costa de los intereses del PVEM?

