COLUMNA Por lo menos así lo veo yo
Por Gustavo Ferrari Wolfenson
¿Qué te pasa, Clarín? ¿Estás nervioso? fue una famosa frase pronunciada por el expresidente argentino Nestor Kirchner en marzo de 2009. Estuvo dirigida al diario Clarín (el medio de mayor tiraje de lengua castellana en el mundo) expresando su enojo por la cobertura mediática negativa a su gobierno tras unas elecciones provinciales en que salió derrotado.
Tomando en cuenta esa frase, yo la trasladaría al escenario natural que hoy nos abraza en este Quintana Roo 2026 “¿qué les pasa, chicos/as están nerviosos?
En 1984,Milan Kundera publicó La insoportable levedad del ser y de pronto su figura cobró relevancia mundial. Era el año en que los tanques rusos invadieron Checoslovaquia dando fin a la “Primavera de Praga”, un intento casi imposible de unir socialismo y libertad.
¿Qué tiene que ver esto con el actual proceso sucesorio? Pues que el mito del eterno retorno, que plantea Kundera se convierte en un per negationem, o sea una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, que se convierte en una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza, nada significan.
Y así está hoy el proceso electoral del estado. Por un lado, una gobernadora que se ha construido a sí mismo un mito eterno que no pretende desaparecer y por el otro, el desgaste político de toda gestión que abre las puertas a la búsqueda de una nueva cara hacia otra nueva esperanza que los saque de la pobreza y la marginación o los introduzca en ese bienestar colectivo que propaga, sin pausa, la Cuarta Transformación.
Por lo tanto, el crepúsculo de la desaparición que empieza a bañar hoy a Mara Lezama con la magia de la nostalgia, será el principal adversario a partir de los próximos meses ya que, como todo ser viviente, la vida y los cargos tienen su paso y su fugacidad.
Quedarán atrás años llenos de slogans que fueron marcando escenarios fugaces a partir de los vientos de cambio. Slogans rimbombantes, que sus ilustrísimos asesores chilangos le fueron creando para que llegaran y se fueran tan efímeramente que ninguno de ellos pudo explicarse y perpetuarse.
Y en ese unicato y la inefabilidad propia de la suma del poder público que presumen en sus imperios las máximas autoridades en ejercicio, la gobernadora decidió, muy prematuramente, que la levedad del ser debía recaer en un delfín sin más condiciones de que fuera alguien por ella promovido en una suerte de continuidad absoluta de su reino.
Así aparece Gino Segura, un joven cuadro bautizado en el Partido Verde que se ha vestido de Morena, que ha comprado toda la producción de pintura morada existente para saturar, por todo el estado, bardas grafitadas con un puño cerrado y en alto en amplia asociación a la Tercera Internacional Comunista o Komintern fundada en 1919. Sabrá Gino qué significa la Tercera Internacional y cantará de memoria, levantando ese puño, las estrofas de ese himno que sacudió la primera década del siglo XX que empieza
Debout ! les damnés de la terre !
Debout ! les forçats de la faim !
La raison tonne en son cratère /
C’est l’éruption de la fin.
No lo creo, Solo es un joven ungido por dedazo como senador, profesional de la economía, educado en las más exclusivas casas de estudios nacionales promotoras del conservadurismo, de las ideas neoliberales, especializado en otras tantas escuelas de los Estados Unidos las que hoy, al mejor ejemplo de Naom Chomsky y Bertie Sanders pero sin la lucidez de ambos, rechaza. Un candidato a quien le pretenden fabricar una imagen de gente del pueblo, que sale a plantar árboles a las zonas indígenas, a sentirse inspirado por sus ancestros mayas, que se abraza con la “raza” sin arrugar su ropa y calzado de marca (muy lejos de Blasito, Suburbia o Canadá); con un discurso marcado de contradicciones ideológicas muy lejanas a la formación, formas y costumbres de vida que muestra cada día por las redes que lo acompañan en su cotidianidad. Gino ese prohombre de la justicia que proclama, según el panfleto que están repartiendo por todo el estado, que “su lucha ha sido contra la corrupción de los gobiernos del pasado”. Pregunta ¿a los cuantos años iniciaste tu lucha contra el pasado, antes de nacer?. ¡Santa herejía Batman!
¿Por qué están nerviosos entonces? Porque cuando los camalotes y el delfín flotaban en la tranquilidad de las aguas, mostrándose como el heredero imperial, de pronto apareció una voz que desde su ronco pecho que dijo “YO QUIERO” y “QUIEN RESPIRA ASPIRA” y sacudió el escenario de la sucesión. Y ese aspirante no salió de la nada, sino brotó de la misma entraña de las raíces del morenismo puro. Fue su armador desde los primeros días, caminó junto a Andrés Manuel cada rincón del país y del estado y fue quien obedientemente respetó los tiempos electorales y partidarios de hace cinco años para ceder su lugar y permitir que gobernara por primera vez en la historia del estado una mujer.
Hoy Rafa Marín, el quintanarroense quien ha tenido el más alto rango y responsabilidades en el gobierno del México de la Cuarta Transformación, ha empezado a mover sus hilos con la prudencia y la obediencia propia del respeto a los tiempos electorales. Sin caminar aún por el territorio, su figura ha empezado a despertar ilusiones y la simpatía de los pioneros de este movimiento que hoy no tiene oposición en el estado. Como una suerte de pastor que lleva la palabra rectora del evangelio de Andrés Manuel, don Rafa como se lo conoce, está sumando adhesiones de olvidados, maltratados, ignorados y despechados que sienten que el segundo piso de la quintanarroense necesita volver a sus orígenes, olvidarse de los oropeles de quienes se lo han apropiado, de retomar la figura de quienes le dieron origen a su lucha y no de improvisados galanes que se muestran públicamente como muñequitos de pastel de bodas.
Los tiempos electorales del morenismo ya empezaron. Sus autoridades oficiales han dicho que, para junio, fecha que empezará el mundial de futbol, ya habrá candidatos o promotores defensores de la 4 T.
Por lo tanto, en esta nueva primavera que se avecina, que no será de Praga y sin saber quién será el ungido, se pretende nuevamente un intento pacifico, casi imposible de sucesión y unidad.
Es posible que haya unidad, pero no uniformidad, porque la uniformidad está sólo en la mente de unos pocos que aún no han entendido que este territorio, hoy llamado Quintana Roo, con más de 50 años de historia institucional, dispone al menos de una gran variedad de uniformes donde la palabra democracia empieza con D de Demos (pueblo) y no D de dedazo.
Il n’est pas de sauveurs suprêmes, i Dieu, ni César, ni tribun, Producteurs, sauvons-nous nous-mêmes ! (Ni en dioses, reyes ni tribunos, está el supremo salvador )
Cierro nuevamente citando a Milán Kudera “puedes conservar aún la ilusión de tu individualidad pero no comprenderemos nada de la vida humana si persistimos en escamotear la primera de todas las evidencias que es la realidad”
Por lo menos así lo veo Yo…………..

