En Quintana Roo, el Congreso del Estado ha aprobado una reforma al Código Penal que considera el maltrato infantil como un delito grave. Esta medida, impulsada por los diputados de Morena, tiene como objetivo promover una crianza positiva y proteger a los menores de edad en el estado. Ahora, cualquier acto de castigo corporal, humillación o agresión psicológica hacia los niños será penalizado con penas de hasta 18 años de prisión.
La reforma contempla agravantes, como la edad de la víctima, discapacidad o la repetición del maltrato, lo que podría aumentar la pena hasta una mitad. Además, se ha establecido que para iniciar un proceso legal por maltrato infantil, será necesario presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes.

Ante esta medida, las opiniones en la sociedad son diversas. Mientras algunos consideran que es una forma de proteger a los niños y evitar que crezcan con traumas, otros creen que criminalizar el castigo físico puede ser exagerado y que a veces es necesario para corregir conductas. Sin embargo, esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para promover una sociedad informada sobre los derechos humanos y la participación ciudadana en contra de cualquier forma de violencia que atente contra estos derechos.

