La legisladora por Quintana Roo, Anahí González, ha presentado una reforma que busca priorizar los programas dirigidos a las personas pertenecientes a pueblos indígenas y afromexicanos, estableciendo esto de manera explícita en la Ley General de Desarrollo Social.
Según González, esta reforma es necesaria para continuar fortaleciendo y reconociendo a las comunidades indígenas y afromexicanas en el marco de la nueva visión del Gobierno de la Cuarta Transformación.
La exposición de motivos de la legisladora resalta los desafíos que aún enfrentan estas comunidades, incluyendo la discriminación, el difícil acceso a la justicia, la violencia social, la inseguridad y la dispersión geográfica que dificultan el acceso a servicios básicos.
González reconoce la importancia de los pueblos originarios mayas en el territorio nacional, afirmando que la presencia de los grupos étnicos en México contribuye a la identidad, cultura y biodiversidad del país.
La reforma propuesta busca identificar y abordar las condiciones de desigualdad que enfrentan los pueblos indígenas y afromexicanos a nivel federal y estatal, así como supervisar la evolución de las políticas de atención a estos grupos.
Se destaca la necesidad de fortalecer la incorporación de los principales actores de origen indígena en la legislación federal, para que sean considerados sujetos de interés prioritario y tengan derechos de interés público en las acciones de inclusión gubernamental.

