La nadadora transgénero Lia Thomas ha perdido una apelación significativa que la excluye de las competencias femeninas. Las autoridades la consideran hombre y le han vetado de por vida la participación en eventos deportivos destinados a mujeres de nacimiento.
La controversia surgió cuando Thomas demandó al Tribunal de Arbitraje Deportivo de Suiza, desafiando las reglas establecidas por la World Aquatics que prohíben la participación de hombres transgéneros en competiciones femeninas.
El tribunal dictaminó rápidamente que Thomas carecía de legitimidad para presentar su caso, basándose en nuevas normativas introducidas en junio de 2022 por la Federación Mundial de Acuáticos. Estas reglas permiten la participación de mujeres transgénero en eventos deportivos femeninos solo si han completado su transición antes de los 12 años y excluyen a aquellas que hayan pasado por la pubertad masculina, como en el caso de Thomas.
Lia Thomas, quien inició su transición hormonal en 2019 y compitió exitosamente en el equipo femenino de la Universidad de Pensilvania, se convirtió en la primera transgénero en ganar un título de la División I de la NCAA en natación. Su caso ha reavivado el debate sobre la inclusión de atletas transgénero en el deporte competitivo y sus derechos en la sociedad actual.

