El problema de la sequía va en serio en el municipio, tanto que ha comenzado a afectar los servicios del cuerpo de Bomberos. La semana pasada estuvieron durante un día y medio sin agua, teniendo que recurrir a la planta potabilizadora de la Jumapag para poder llenar las bomberas y atender los al menos cuatro incendios diarios.
El no cuidar este recurso es como una bola de nieve que afecta cada vez más sectores y actividades. Por ello, desde Bomberos Guasave se pide no derrochar el líquido y dejar atrás la mala práctica de prenderle fuego a los desechos, lo cual evita incendios que luego deben sofocar, contribuyendo así a conservar el agua.

Esta situación resalta la necesidad de conciencia y cuidado en el uso del agua, especialmente en momentos de sequía. Los bomberos enfrentan desafíos adicionales para brindar sus servicios, haciendo hincapié en la importancia de la prevención y la responsabilidad ciudadana en la conservación de este recurso vital.

