:¿Quiénes corren más riesgo de ser víctimas de ‘spiking’?
En la Ciudad de México, la práctica conocida como ‘canasteo’ o spiking, que consiste en adulterar bebidas con sustancias químicas para provocar la pérdida de conciencia de las víctimas, se ha convertido en una preocupación creciente. Esta práctica ocurre no solo en bares y antros, sino también en hoteles y lugares privados, planteando un riesgo significativo para aquellos que disfrutan de la vida nocturna y la fiesta.

El gobierno capitalino ha alertado sobre los peligros del ‘canasteo’ y ha presentado el programa ‘La Noche es de Todos’, destinado a combatir este delito. Las autoridades enfatizan la necesidad de tomar precauciones al asistir a antros y bares en la ciudad. Según se ha revelado, el 66 por ciento de las víctimas son mujeres y el 34 por ciento son varones. Las edades más vulnerables oscilan entre los 21 y los 45 años, con grupos de edad específicos, como el 17.2 por ciento entre 21 y 25 años, y el 20.7 por ciento entre 26 y 30 años.
Las consecuencias del ‘canasteo’ son graves y pueden variar desde robos hasta abuso sexual. Los lugares más comunes donde ocurren estos hechos son los bares (27.6 por ciento), seguidos de casas de amigos (17.2 por ciento), casas de víctimas o familiares (7 por ciento) y lugares de vacaciones (3.4 por ciento), así como en establecimientos de masajes.
Recomendaciones para prevenir el ‘canasteo’
Las autoridades han proporcionado 10 recomendaciones esenciales para evitar caer víctima del ‘canasteo’:
1. Planificar la salida en grupo y compartir el destino.
2. Consumir responsablemente y rechazar retos con drogas.
3. Cuidar la bebida, no dejarla sola ni aceptar tragos de desconocidos.
4. Estar atento al entorno y evitar situaciones sospechosas.
5. Mantener la privacidad al hablar sobre la vida personal.
6. Controlar el tiempo, ya que la venta de alcohol tiene límites.
7. Revisar cuidadosamente las cuentas y no dar información de tarjetas.
8. Optar por taxis seguros o aplicaciones confiables.
9. Evitar salir con personas recién conocidas después de la fiesta.
10. Reconocer que el consumo de drogas o alcohol no soluciona problemas emocionales.
Estas recomendaciones buscan empoderar a las personas para que disfruten de la vida nocturna de manera segura y estén alerta ante los riesgos del ‘canasteo’, contribuyendo a una ciudad más segura y protegiendo a sus habitantes de esta peligrosa práctica.


