Durante las festividades del Carnaval en Chetumal, los usuarios de taxis se vieron afectados por el aumento arbitrario en las tarifas impuesto por los ruleteros. Muchos denunciaron que se vieron obligados a pagar el doble de lo habitual, ya que los taxistas se negaban a brindar el servicio si no se aceptaba el incremento.
La falta de regulación por parte de las autoridades permitió a los taxistas imponer sus propias tarifas, aprovechando la alta demanda de transporte durante el Carnaval y la presencia de turistas tanto nacionales como extranjeros en la ciudad. Esta situación afectó tanto a residentes como a visitantes, quienes se vieron sorprendidos por los elevados costos del servicio.
Los usuarios expresaron su frustración ante la falta de intervención de las autoridades y del Sindicato Único de Choferes de Automóviles de Alquiler (Suchaa) para detener esta práctica abusiva. La ausencia de alternativas de transporte público en la ciudad dejó a las personas sin opciones, enfrentándose a tarifas exorbitantes y un trato poco amable por parte de los taxistas.

